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    Descubre Murillo

    Itinerarios

    Casa de los Pinelo

    itinerarios
    • query_builderHorarios

      En la Casa de los Pinelo, sede de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría  y Real Academia de Buenas Letras , se podrán ver documentos originales relacionados con la trayectoria de Murillo, como el Acta fundacional de la Academia de Pintura, con los siguientes horarios y tarifas de visita:

      HORARIOS Y TARIFAS

      Horarios:

      Visita individual: Martes y Jueves 11:00-13:00

      Grupos (+20 personas): Todos los días. Previa cita.

      Tarifas:

      Entrada general: 7€

      Jubilados: 6€

      Grupos: 6€ (por persona)

      Posibilidad de visitas nocturnas a la Casa de los Pinelo.

       

      *El lunes 30 de abril  y el jueves 31 de mayo (mañana y tarde) permanecerá cerrada al público.

    • placeLugar
    • info+ Información

      Más información: www.realacademiabellasartessevilla.com

      Por otro lado, en la Real Academia de Buenas Letras podrá contemplarse la exposición La fascinación por Murillo, en la que libros y documentos pondrán de relieve la atracción ejercida por el artista en el ámbito de la cultura. Asimismo, la sede de la Academia mostrará una exposición de varias reproducciones en el patio central, relacionados con el paisaje vital de Murillo.

      El horario de visitas de la Real Academia de Buenas Letras es de lunes a viernes de 17h a 20, excepto en el mes de Agosto y en vacaciones académicas, y será de acceso gratuito, en visita individual.

      La exposición de reproducciones en el patio estará además abierta en horario de 10h30 a 13h30 de lunes a viernes.

      Visita guiada o en grupo: previa cita.

      Más información: www.academiasevillanadebuenasletras.org

      academia@academiasevillanadebuenasletras.org

       

    La Casa de los Pinelo es actualmente sede de dos Reales Academias sevillanas: la planta inferior del edificio acoge a la Real Academia de Buenas Letras de Sevilla, mientras la planta superior alberga a la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, heredera de la mítica Academia de Pintura fundada por Murillo y por Francisco de Herrera el Joven en 1660.

    El edificio perteneció a la familia genovesa de los Pinelo, afincada en Sevilla en el siglo XV, y sigue el modelo de casa-palacio de origen medieval, remodelado y decorado con elementos renacentistas a comienzos del siglo XVI por el canónigo de la Catedral de Sevilla, Jerónimo Pinelo. Éste, a su fallecimiento, la donó al Cabildo de la Catedral y, tras sufrir la desamortización y tener diferentes propietarios y usos, fue adquirida por el Ayuntamiento de Sevilla en 1966.

    Durante el Año Murillo, la Casa de los Pinelo acogerá exposiciones de documentos y obras artísticas y literarias, tanto originales como reproducciones, relacionadas con el artista. Destaca, en este sentido, el manuscrito que contiene los Estatutos provisionales, actas de sesiones y estados de las cuentas de la Academia de Pintura fundada por Murillo y que pertenece a la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría.

    La Casa de los Pinelo, es el duodécimo de los veinte espacios que configuran el Itinerario Tras los pasos de Murillo, a través del cual, es posible realizar un recorrido por la Sevilla del siglo XVII siguiendo los pasos del artista hacia los lugares más emblemáticos de su trayectoria. En ellos, podrán contemplarse sus obras y comprender la personalidad creativa de un artista excepcional.

    Obras

    La huida a Egipto (reproducción del original)
    Hacia 1645-1650.
    Óleo sobre lienzo. 205 x 161 cm.
    Génova, Palazzo Bianco.
    Procedencia: probablemente, el Convento de la Merced Descalza de Sevilla.

    En esta obra de juventud ya se aprecia el interés de Murillo por tratar los temas sagrados con un enfoque naturalista. La Sagrada Familia está captada como unos campesinos que viajan, especialmente por el sombrero y el zurrón de San José. La tensión que muestra el santo se perderá en sus pinturas posteriores de este mismo tema. Jesús aparece representado con pocas semanas de vida, más pequeño de lo habitual en Murillo.
    Destaca el realismo con el que se han plasmado el Niño y del burro. El paisaje nebuloso, calmado y cerrado por un lado, anuncia el que se repetirá en sus futuras obras. Los tonos terrosos son los de su primera etapa. En el Institute of Arts de Detroit hay otra versión muy similar.

    El encuentro entre Jacob y Raquel junto a un pozo (reproducción del original)
    Hacia 1660.
    Óleo sobre lienzo, 245 x 363 cm.
    National Gallery of Ireland, Dublín.
    Procedencia: probablemente, colección del marqués de Villamanrique, Sevilla.

    Una de las pinturas del ciclo pintado por Murillo que narra la historia de Jacob, es esta hermosa escena de paisaje. Nos ilustra el momento en el que el patriarca, después de un largo viaje desde Canaán para buscar esposa, se encuentra con su bella prima Raquel. Al momento quedó prendado de ella, hasta tal punto que, dotado de una fuerza extraordinaria, pudo abrir el brocal de un pozo para que abrevaran los rebaños de su pariente, y así ganarse su favor.
    La tradición pictórica sevillana no contaba con pintores especializados en la temática paisajística, de modo que Murillo tuvo que inspirarse en modelos flamencos, que debió conocer a través del mercado de arte, estampas y grabados.

     

    Jacob pone las varas al ganado de Labán (reproducción del original)
    Hacia 1660.
    Óleo sobre lienzo, 213 x 358 cm.
    Meadows Museum, Southern Methodist University, Dallas.
    Procedencia: probablemente, colección del marqués de Villamanrique, Sevilla.

    Las espléndidas dotes paisajísticas de Murillo se ponen de manifiesto en esta pintura, en la que el dilatado panorama campestre cobra todo el protagonismo. Este telón de fondo enmarca una escena de la vida de Jacob, narrada en el libro del Génesis, donde se deja traslucir la audacia de este personaje. Su tío Labán le permitió tomar de su rebaño todos los ejemplares negros o manchados, como pago a sus servicios de pastoreo. Jacob llevó a abrevar a los animales frente a unas varas rayadas, tal y como se percibe en la pintura, con el fin de que se aparearan frente a estas, y de esta forma, las crías nacieran manchadas, y así, pasaran a formar parte de su rebaño, como sucedió.

     

    Labán busca los ídolos domésticos en la tienda de Raquel (reproducción del original)
    Hacia 1660.
    Óleo sobre lienzo. 242 x 362 cm.
    The Cleveland Museum of Art, Cleveland.
    Procedencia: probablemente, colección del marqués de Villamanrique, Sevilla.

    En esta pintura se nos narra otro episodio de la vida de Jacob, acontecido durante el viaje de regreso a Canaán con su familia y rebaños. Antes de partir, su esposa Raquel había robado los ídolos domésticos de su padre Labán sin que su marido lo supiera. Nada más percatarse, Labán los persiguió y acusó de robo a Jacob, quien ajeno a esta circunstancia, permitió a su suegro inspeccionar su campamento. El registro fue en vano, pues Raquel, a la que se ve en la pintura a la entrada de una de las tiendas, ocultó los ídolos astutamente bajo sus vestiduras.
    Esta escena fue interpretada por Murillo con la destreza descriptiva que le caracterizaba, sobre un espectacular fondo de dilatado paisaje.

     

    Virgen con Niño, santa Isabel y san Juanito (reproducción del original)
    Hacia 1660-1665.
    Óleo sobre lienzo. 240 x 190 cm.
    París, Musée du Louvre.
    Procedencia: 1786, adquirido por Luis XVI al conde Serrant.

    El centro de la escena es Jesús, que acepta el báculo de caña con forma de cruz que le entrega su primo ante la atenta mirada de las dos madres que, con sus piadosas expresiones, dan trascendencia al momento. El cordero bajo el Niño es una premonición de su futuro como redentor, a través su muerte en la cruz. La pintura se completa con un rompimiento de gloria con angelitos del que emergen Dios Padre y el Espíritu Santo en línea vertical sobre Jesús, constituyendo así una Trinidad.
    Murillo emplea un inteligente juego cromático, otorgando a los personajes celestiales tonos más claros y traslúcidos y dejando las partes terrenales más oscuras y con colores más sobrios.

     

    La Sagrada Familia con san Juanito (reproducción del original)
    Hacia 1670.
    Óleo sobre lienzo. 166 x 127 cm.
    Londres, The Wallace Collection.
    Procedencia: posiblemente, es la Sagrada Familia que Ponz citó en 1786 en la Catedral de Sevilla.

    La escena del encuentro de los santos primos en la huida a Egipto fue frecuente en los pinceles de Murillo. En esta ocasión, la pintura se carga de melancolía al recibir María, de manos de los niños, la filacteria del Agnus Dei, que anuncia que Jesús es el cordero de Dios que se sacrifica por la redención de la humanidad.
    La composición se organiza con dos diagonales que se encuentran en el rostro del Niño y se refuerza por el juego de miradas que se entrecruzan y por el límpido foco que los ilumina. Un fondo nebuloso de rápidos trazos cierra la escena. Hay una versión en el Fogg Art Museum de Cambrige (Massachusets) con los personajes de tres cuartos y sin el cordero.

     

    La Sagrada Familia (reproducción del original)
    Hacia 1670-1680.
    Óleo sobre lienzo. 293 x 207 cm.
    Londres, National Gallery.

    En esta pintura se representan las dos Trinidades, la celestial, configurada en un eje vertical por el Padre Eterno, el Espíritu Santo y Jesús, y la terrenal, compuesta por la Sagrada Familia. El Niño, plasmado con una edad algo mayor de lo habitual en Murillo, está algo más elevado que sus padres y entre los tres generan una composición piramidal.
    La pincelada es fluida y el colorido está tratado con gran sutileza, otorgando a Jesús tonos más propios del mundo celestial, por ser el nexo de unión entre el cielo y la tierra a través de su doble naturaleza, divina y humana. La espiritualidad de la pintura se refuerza en el rostro del Niño, que alza su mirada y la cruza con la de Dios Padre.

     

    Alegoría de la primavera (reproducción del original)
    Hacia 1670.
    Óleo sobre lienzo. 121 x 99 cm.
    Londres, Dulwich Picture Gallery.
    Procedencia: probablemente, colección de Justino de Neve.

    Esta pintura, tradicionalmente denominada Muchacha con flores, pudo formar parte de una serie sobre las cuatro estaciones mencionada en la colección de Justino de Neve. La joven recreada por Murillo representaría a la Primavera, tanto por la exultante energía de la juventud que posee, como por los elementos simbólicos que la acompañan: las flores que porta en su chal y las que adornan el turbante de su cabeza.
    Aunque se trate de una pintura alegórica, es también representativa de los personajes protagonistas de las escenas de género que con tanto talento y sensibilidad cultivó el artista, logrando captar, en esta ocasión, la belleza vital y limpia de la joven, muy alejada de las interpretaciones que la han vinculado a contenidos eróticos.

     

    Alegoría del verano (reproducción del original)
    Hacia 1675.
    Óleo sobre lienzo. 102 x 82 cm.
    Edimburgo, National Gallery of Scotland.
    Procedencia: probablemente, colección de Justino de Neve.

    Esta Alegoría del verano no parece formar pareja con la Alegoría de la primavera de la Dulwich Gallery, aunque sí hubo de integrarse en un ciclo sobre las cuatro estaciones, cuyas compañeras no se conocen en la actualidad.
    Murillo representa el período estival a través de un hombre joven que, semidesnudo, muestra un cesto con brillantes frutas veraniegas y cubre su cabeza con un turbante en el que se insertan dos espigas de cebada, símbolos del verano.
    Destaca la elevada calidad técnica de la pintura, su complejo cromatismo y el correcto tratamiento de la anatomía del personaje que muestra, en su rostro y en su fisonomía, una plenitud física que se corresponde con el espíritu pletórico de la estación estival.

    • query_builderHorarios

      En la Casa de los Pinelo, sede de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría  y Real Academia de Buenas Letras , se podrán ver documentos originales relacionados con la trayectoria de Murillo, como el Acta fundacional de la Academia de Pintura, con los siguientes horarios y tarifas de visita:

      HORARIOS Y TARIFAS

      Horarios:

      Visita individual: Martes y Jueves 11:00-13:00

      Grupos (+20 personas): Todos los días. Previa cita.

      Tarifas:

      Entrada general: 7€

      Jubilados: 6€

      Grupos: 6€ (por persona)

      Posibilidad de visitas nocturnas a la Casa de los Pinelo.

       

      *El lunes 30 de abril  y el jueves 31 de mayo (mañana y tarde) permanecerá cerrada al público.

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    • info+ Información

      Más información: www.realacademiabellasartessevilla.com

      Por otro lado, en la Real Academia de Buenas Letras podrá contemplarse la exposición La fascinación por Murillo, en la que libros y documentos pondrán de relieve la atracción ejercida por el artista en el ámbito de la cultura. Asimismo, la sede de la Academia mostrará una exposición de varias reproducciones en el patio central, relacionados con el paisaje vital de Murillo.

      El horario de visitas de la Real Academia de Buenas Letras es de lunes a viernes de 17h a 20, excepto en el mes de Agosto y en vacaciones académicas, y será de acceso gratuito, en visita individual.

      La exposición de reproducciones en el patio estará además abierta en horario de 10h30 a 13h30 de lunes a viernes.

      Visita guiada o en grupo: previa cita.

      Más información: www.academiasevillanadebuenasletras.org

      academia@academiasevillanadebuenasletras.org

       

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